Qué fotos hacer en un peritaje de automóvil: la lista completa
Un buen reportaje fotográfico tiene tres bloques que no pueden faltar: las fotos que identifican el vehículo, las generales que sitúan los daños y las de detalle que los miden. Sin cualquiera de ellos, la valoración por fotografía no tiene garantías. Esta guía repasa qué hacer en cada bloque, en qué orden y cómo conseguir que el daño se vea de verdad en la foto.
Los tipos de foto de un peritaje
CESVIMAP, el centro de experimentación de MAPFRE, clasifica las fotos de una peritación según la fase del trabajo:
| Tipo | Para qué sirve |
|---|---|
| Administrativas | Identificar el vehículo peritado: matrícula, bastidor, placa del fabricante, documentación. |
| Generales | Situar los daños en el conjunto del vehículo y comprobar que encajan con el siniestro. |
| De detalle | Definir el alcance y la intensidad de cada daño. |
| De seguimiento | Constatar las operaciones de la reparación que se han valorado. |
| Posreparación | Verificar cómo ha quedado la reparación y con qué recambios. |
Las tres primeras son imprescindibles en cualquier peritaje. Las dos últimas, solo cuando el encargo incluye seguir la reparación.
1. Fotos administrativas: demostrar que es ese vehículo
Son las primeras que haces al llegar, antes de mirar los daños:
- La matrícula, montada en el vehículo, en una toma algo abierta donde se vea el coche y no solo la placa. Que el número se lea entero, sin reflejos.
- El número de bastidor (VIN) troquelado en la carrocería, no solo el de la etiqueta o el de la documentación. Es el que resulta más difícil de manipular y el que más ayuda si hay sospecha de fraude.
- La placa del fabricante, si es accesible.
- La documentación del vehículo, siempre que puedas. Te permite consultarla después, durante la valoración, sin volver a pedirla.
- El cuentakilómetros con el contacto dado, si el kilometraje es relevante para la valoración.
Haz estas fotos siempre en el mismo orden y empieza cada vehículo por la matrícula. Además de identificarlo, esa foto marca dónde empieza su reportaje cuando luego tengas que separar las fotos de la jornada por vehículo.
2. Fotos generales: situar los daños
En las fotos generales no se evalúa todavía la intensidad del daño. Sirven para comprobar que lo que ves corresponde a la mecánica del siniestro que describe el encargo, y para que quien lea el informe sepa dónde está cada daño.
- Desde las cuatro esquinas, en diagonal. Cuatro tomas en el sentido de las diagonales del vehículo enseñan en cada una el frontal o la trasera y un lateral. Con ellas se ve el coche entero y su estado general, también lo que no está dañado.
- Desde la distancia justa para que quepa el vehículo completo, sin cortar paragolpes ni retrovisores.
- La zona dañada en su contexto. Si el daño es localizado, una toma de esa zona que deje ver dónde está dentro del vehículo, centrada en donde la deformación es mayor.
Una foto general bien hecha evita discusiones después: demuestra también qué partes estaban intactas en el momento de la peritación.
3. Fotos de detalle: medir el daño
Las fotos de detalle muestran la intensidad y la extensión de cada daño. Son las que justifican la reparación y los tiempos que valoras, así que no te quedes corto: si el siniestro va a acabar en informe pericial, es mejor que sobren fotos a que falte una.
- Roturas de piezas: paragolpes, patillas de los faros, anclajes, rejillas.
- Deformaciones en los paneles exteriores: puertas, aletas, capó, portón.
- Arrugas y daños estructurales: piso del maletero, largueros, pases de rueda. Son los que más pesan en la valoración y los que peor se ven desde fuera.
- Lunas: estalladuras, impactos y rayones.
- Interior y elementos de seguridad, si el golpe los ha afectado: airbags, cinturones, salpicadero.
Haz al menos una foto de cada daño un poco más abierta y otra cerrada. La abierta dice dónde está; la cerrada, cuánto es.
Cómo conseguir que el daño se vea en la foto
Una abolladura que se ve perfectamente con los ojos puede desaparecer en la foto. Lo que más influye es la luz y el ángulo:
- Luz suave y uniforme. Las mejores fotos de daños se hacen con luz difusa, sin grandes contrastes: dentro de un taller con iluminación uniforme o, fuera, en un día nublado. El sol directo crea brillos que esconden las deformaciones.
- Mejor sin flash. Aplana la imagen y le quita volumen al daño. Úsalo solo si no hay otra forma de tener luz, por ejemplo en los bajos o en el vano motor.
- Abolladuras, desde el lateral. Un encuadre rasante, casi paralelo a la chapa, hace que el reflejo marque la deformación. De frente, una abolladura apenas se aprecia.
- Arañazos, de frente.
- Daños pequeños, de cerca y señalados. En picotazos, arañazos o golpes puntuales, acércate con el modo macro o de primer plano del móvil y marca el daño con tiza o rotulador para que se localice sin dudas.
- Lunas, con un fondo detrás. Para fotografiar un impacto o una estalladura, pon por detrás del cristal una superficie uniforme (basta un folio): la cámara enfoca el daño y no lo que hay al otro lado.
- Un vehículo limpio. La suciedad tapa arañazos y pequeñas deformaciones. Si no se puede lavar, al menos limpia la zona dañada antes de la foto de detalle.
Fotos de la reparación
Cuando el encargo incluye seguir la reparación hay dos momentos más:
- De seguimiento. Constatan que se han hecho las operaciones valoradas: el vehículo en la bancada, los conjuntos mecánicos desmontados, las piezas sustituidas antes de retirarlas.
- Posreparación. Al revisar el vehículo terminado, fotografía cualquier deficiencia que veas (defectos de pintura, ajustes, un recambio distinto del valorado). Son la base de una posible reclamación.
La calidad y el peso de las fotos
Las fotos tienen que poder ampliarse para ver un detalle, pero no pesar tanto que no se puedan enviar ni subir a la plataforma de peritación. Las de un móvil actual suelen pesar varios megas cada una: haz las fotos a la máxima calidad y redúcelas después para la aseguradora, sin tocar los originales. Si trabajas con iPhone, revisa también si guarda las fotos en formato HEIC en lugar de JPG.
Conserva siempre los archivos originales, con su fecha y hora de captura. Son la prueba de cuándo se hizo cada foto si el informe se discute.
Del móvil al expediente
Al final de la jornada tienes todas estas fotos de muchos vehículos mezcladas en el móvil. PeritoLab Matrículas lee la matrícula de cada foto, une las de cada vehículo por el orden en que se hicieron y crea una carpeta por matrícula. Después, de cada vehículo puede sacar el reportaje fotográfico en PDF para el expediente, con la portada con los datos del siniestro y las fotos en el orden y la orientación que elijas. Todo se hace en tu ordenador, sin subir las fotos a ningún sitio.
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